Rivera - Rivera - República Oriental del Uruguay - Webmaster: Ernesto Costa

Frontera News Net

      

         Cualquier Palabra

         Todas las Palabras

         Frase Exacta

Reactivación Económica

   Escribe Mario Piriz

 

La reactivación económica no viene 
sin determinadas reformas políticas

Hasta el momento, más que verbo, la reactivación económica del país, parece ser una pieza literaria, llena de figuras metafóricas, propias de un discurso político perimido, o que por lo menos se diseña al son de los procesos electorales que se avecinan.

Las ideas y los proyectos del gobierno, proclamados en los cuatro puntos cardinales por sus asesores y colaboradores, no llegan a ser ni los dictados por el sentido común y la experiencia de otros casos gobiernos similares al nuestro. Son, a lo sumo, parte de edificios que, para ser soportados, requieren una base, fundamentos y cimientos más sólidos. Un país pequeño tiene problemas económicos pequeños. 

La sociedad uruguaya tiene dificultades económicas y carencias sociales que en otro lugar no serían considerados obstáculos importantes para el desarrollo, más aún si se considera los benévolo del clima y la tierra en estas latitudes. Sería fácil obtener la cooperación internacional para encarar soluciones para este país si solamente se dieran señales de practicidad, responsabilidad, inteligencia y ser dignos de confianza.

La reactivación económica viene de la mano de la inversión de los capitales nacionales y extranjeros en actividades productivas, pero como tantas veces se ha dicho, nadie querría arriesgarse en un país que ha institucionalizado el poner "palos a la rueda", y donde la más buena voluntad de realización choca con el poder desgastante de un sistema orientado a "meter la mano en el bolsillo" hasta del más humilde ciudadano. 

¿Quién elegirá a este país cuando puede dirigirse a cualquier otro, donde la ley es clara, se la cumple y se la hace cumplir? La reactivación económica y productiva, pasa por la recuperación de la credibilidad, constituída en el principal gran obstáculo que debemos superar para que todo comience a funcionar como debe. Poner orden, llevar a la cárcel a los corruptos de cuello blanco y demás delincuentes organizados; lograr que los magistrados y fiscales miren más hacia la protección de los ciudadanos y las víctimas de los delincuentes encaramados en la función pública; que los derechos de quienes realmente trabajan y producen sean efectivamente resguardados y que la buena fe vuelva a ser el modo normal de adquirir derechos y obligaciones. 

Cuando estas condiciones sean realidad y la noticia sea conocida en el extranjero, entonces, estaremos en posición favorable para buscar las inversiones productivas y solicitar la cooperación. No queda otra cosa por hacer sino poner manos a la obra, esfuerzo que debe iniciarse en el Gobierno y en el sistema político, y ser dirigido por ellos mismos. 

El Estado, a través de su Gobierno, tendrá que comenzar, por depurarse a sí mismo de corruptos, ineptos, "ñoquis" y holgazanes. Sin duda, que para lograrlo, requerirá del jefe y de los principales protagonistas del sistema, que sean ellos mismos honestos (o como lo aconsejó Nicolás Maquiavelo, que parezcan serlo ante la ciudadanía sin esperanza), y por consiguiente, capaces de ponerse de ejemplo; que sean inteligentes y enérgicos para enfrentar la fuerza de la corrupción y no ser derrotado por ella o integrado a su maquinaria. 

Esta es sin duda la verdadera reforma o ajuste político a realizar. Todo otra cosa similar, no es más que cortina de humo para seguir distrayendo a la opinión pública detrás de intereses electorales y demagógicos. 

Cuando se hayan vencido esas dificultades y la regularidad vuelva a ser el modo normal de existencia de este país, cuando la actividad integral de los seres humanos vuelva a regirse por los principios de la ética del Trabajo y la Vida, la reactivación económica se irá operando sola y sus efectos benéficos se verán manifestarse en una ciudadanía más organizada, más satisfecha y más comprometida con la construcción social. 

Y los actores políticos que propicien este estado de cosas serán, asimismo, los primeros beneficiarios del proceso, porque recibirán el voto de mayorías calificadas, del ciudadano consciente, moralmente solvente y seguro de sí mismo, capaz de otorgar la legitimidad política que hoy en día es tan esquiva.

No se puede seguir negando la realidad y la verdad de las cosas. No se puede admitir como "verdad oficial", por ejemplo, que durante el pasado año 2002, de acuerdo a la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas de la Presidencia de la República, la desocupación en el departamento de Rivera, haya sido de tan solo el 6,2%, contra un índice para Durazno del 25,3%. Sin duda que estas cifras ratifican aquel dicho de que "las estadísticas es otra de las formas de la mentira".

Y estas mediciones estadísticas oficiales, no son inocentes ni intrascendentes. Por el contrario, en ellas se basan los organismos nacionales e internacionales, y de Gobierno para la elaboración de políticas, proyectos y propuestas, en este caso, de reactivación económica. 

A la hora de aprobar fondos y recursos, los riverenses serán relegados a los últimos lugares. Y seguramente, la tecnocracia parasitaria nacional, terminará diciendo que son "tilinguería de los bayanos", los altos índices de pobreza, de mortalidad infantil, de hogares con necesidades básicas insatisfechas que sufrimos. Total, si tenemos el mismo índice de desocupación que tiene Estados Unidos.